Cine Club

CINE CLUB

Cada dos meses ofrecemos la proyección de alguna película que aborde el tema de salud mental, ya sea alguna enfermedad psiquiátrica, o experiencia de vida relacionada a la salud mental. Contamos con la participación en el panel de personas que viven como pacientes y familiares la experiencia, así como expertos en el tema.

Se proyecta en el auditorio del Instituto Nacional de Psiquiatría en sábado a las 9:30 AM.

Ten presente estos eventos y dale seguimiento para que no te pierdas esta maravillosa experiencia.

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LOS ADOLESCENTES LA POBLACIÓN MÁS VULNERABLE AL SUICIDIO

  • De acuerdo con la OMS, en 2015, el suicidio fue la segunda causa de muerte en personas de 15 a 29 años
  • La organización también señala que en los últimos años la mortalidad por suicidio ha sido superior a la mortalidad total causada por guerra y homicidios
  • En México, en 2014, las defunciones en este grupo de edad representaron más del 40% del total de suicidios reportados

Ciudad de México a 4 de septiembre de 2017.- Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, a conmemorarse este 10 de septiembre, Voz Pro Salud Mental Ciudad de México (VPSM CDMX) alerta sobre el incremento de suicidios en los jóvenes.

En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS), reportó que el suicidio fue la segunda causa de muerte en personas de 15 a 29 años de edad. Y, actualmente, es la causa de mortalidad superior (57%) a la mortalidad total causada por guerra y homicidios.

En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2014, las defunciones por suicidio en este grupo de edad representaron el 40.2% a nivel nacional, siendo Aguascalientes, Campeche y Chihuahua los estados con mayores tasas (16.3, 14.5 y 14.0 por cada 100 mil habitantes, respectivamente).

En la adolescencia, al igual que en otras edades, las mujeres presentan mayor ideación e intentos suicidas. Sin embargo, los suicidios consumados son mayores en hombres, debido a que usan métodos más letales y son menos propensos a pedir ayuda -en 2014, la tasa de suicidio en hombres para las edades de 15 a 29 años fue de 12.5 por cada 100 mil habitantes, mientras que en mujeres fue de 3.2, según datos del INEGI; asimismo, el 32.4% de los suicidios en ese año fueron consumados por personas con nivel educativo de secundaria-.

Especialistas afirman que la mayoría de los suicidios son llevados a cabo por personas con algún trastorno psiquiátrico; en el caso de los adolescentes predominan la ansiedad y, particularmente, la depresión. También es probable que la situación sea aún más grave de las cifras que se conocen, debido a que varias muertes por suicidio no son registradas como tales, y muchos de sus intentos no son reportados por a las implicaciones legales y el estigma que conllevan.

Factores de riesgo

La adolescencia es una época de cambios donde los jóvenes comienzan a buscar su autonomía y a formar una identidad distinta a la que tenían durante la infancia. Se alejan de sus padres y persiguen la aprobación de sus compañeros, lo cual puede incitarlos a tomar conductas de riesgo.

El grupo de amigos se vuelve su principal eje, aunque la familia y la escuela también forman ejes cruciales (la primera le proporciona hogar, alimento, recursos y apoyo emocional; mientras que la segunda le brinda educación y un medio para relacionarse). Cuando una de estas tres áreas se ve afectada, el riesgo de una conducta suicida aumenta.

Investigaciones realizadas en países de habla hispana han encontrado que la falta de apoyo y confianza por parte de la familia, así como vivir en un núcleo familiar disfuncional o que sólo cuente con un progenitor, son factores de riesgo.

Del mismo modo, el aislamiento, el acoso escolar (bullying), los conflictos con los amigos -particularmente con la pareja-, tener un mal desempeño académico o desertar, contar con pocos recursos económicos, presentar intentos de suicidio o antecedentes de suicidio en la familia, el consumo de alcohol u otras sustancias, tener una enfermedad mental (como depresión), sensaciones de pérdida, estar expuesto a situaciones de violencia física o emocional, o a diversos entornos culturales y sociales, facilitan esta acción.

El artículo “Intentos de suicidio en adolescentes de educación media superior y su relación con la familia”, publicado en 2007 por la revista Psicología y salud, encontró que de 152 adolescentes que intentaron suicidarse, el 18.9% lo hicieron tras tener una discusión con sus padres, y el 7.5% después de discutir o terminar con su pareja. Cabe mencionar que el estrés, muchas veces causado por eventos de vida negativos (abuso sexual, maltrato físico, maltrato durante la infancia), aumenta el riesgo de que el adolescente decida terminar con su vida.

Factores protectores

Por su parte, los adolescentes que cuentan con una familia que los apoya y atiende sus necesidades emocionales, así como quienes tienen una integración social adecuada, presentan una menor probabilidad de acabar con su vida.

Un buen autoconcepto y autoestima, un control adecuado de los impulsos, la adecuada tolerancia a la frustración y una visión positiva del futuro, consisten otras herramientas de protección.

Cuidado y prevención

Los suicidios pueden ser planeados o por impulso. Si un adolescente comunica estas intenciones, debe ser atendido inmediatamente.

¿Cómo apoyar a un adolescente en peligro de suicidio?

1. Busca ayuda profesional: No intentes solucionarlo por tu cuenta. La persona requiere de atención psicológica y psiquiátrica inmediata.

2. Informa a su familia y/o a la escuela: Ambos son ambientes donde el adolescente es supervisado por adultos y donde puede ser referido a un profesional.

3. No evites el tema: Contrariamente a la creencia popular, incitar a una persona a hablar de sus intenciones no aumentará el riesgo de que lo lleve a la acción, sino lo disminuirá.

4. No menosprecies sus intenciones: No lo ignores ni lo tomes a broma; también por ningún motivo lo retes a llevarlo a cabo, pues esto aumentará el riesgo y puede traerte repercusiones legales.

5. Aparta de su alcance cualquier objeto que pueda utilizar: Punzo-cortantes (cuchillos, tijeras, láminas), contundentes (martillos, herramientas pesadas), de vidrio (vasos, botellas), productos de limpieza, jeringas, medicamentos. También por precaución cierra las ventanas en pisos superiores.

 

En el Plan de Acción de Salud Mental 2013-2020, los Estados Miembros de la OMS se comprometieron a trabajar para alcanzar en 2020 la meta de reducir las tasas nacionales de suicidio en un 10%. Esto incluye la colaboración del Estado, la sociedad civil y los medios de comunicación en la implementación de las políticas acordadas.

En VPSM CDMX podemos ofrecerte más información en torno a este tema. También contamos con cursos de orientación y psicoeducación para pacientes psiquiátricos y sus familiares. Para mayores informes, puedes contactarnos en los teléfonos (55) 1997 5040 y 41, correo: vozpsm@hotmail.com, twitter: @vozprosalud, y facebook: Voz Pro Salud Mental DF.

 

Acerca de Voz Pro Salud Mental Ciudad de México

Voz Pro Salud Mental Ciudad de México es una asociación no gubernamental conformada por familiares, usuarios y profesionistas abocados a mejorar la calidad de vida de las personas que tienen una enfermedad mental, y la de sus familiares. Promovemos la educación y comprensión social hacia ellos y buscamos que se respeten sus derechos humanos y ciudadanos, de tal manera que reciban una atención digna, humanitaria, equitativa y eficaz; expresada en la plena inclusión social

 

EN EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD PROMUEVEN ATENDER LA DEPRESIÓN

  • Esta enfermedad representa el primer lugar de discapacidad en personas entre 15 y 49 años, y el cuarto en el resto de la población (OMS)
  • Asimismo, se presenta en más de 300 millones de personas en el mundo
  • Por su parte, el suicidio ocupa el cuarto lugar en causas de muerte a nivel mundial, y el tercer lugar en muertes de mujeres en nuestro país (INEGI)

 

Ciudad de México a 4 de abril de 2017.- En el marco del Día Mundial de la Salud, dedicado este año por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la depresión, Voz Pro Salud Mental Ciudad de México (VPSM CDMX) recopila datos importantes sobre esta enfermedad y sus implicaciones, ya que, de acuerdo con la OMS, ocupa el primer lugar de días perdidos en calidad de vida, productividad y muerte prematura.

 

Cuando hablamos de depresión, no nos referimos simplemente a “estar triste”, sino a una enfermedad real que puede llegar a ser discapacitante o terminar con la vida. Según la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (ENEP) 2003-2014, se presenta a una edad promedio de 24 años, y está presente en poco más del 8.4% de los mexicanos; en el mundo, prevalece en más de 300 millones de personas (OMS).

 

Este trastorno representa el cuarto lugar de los años vividos con discapacidad a nivel mundial y el primero entre la población de 15 a 49 años (OMS). En México, es la primera causa de discapacidad en hombres y la novena en mujeres, además, es responsable del 54% del ausentismo laboral (Revista Salud Mental, INPRF, 2006).

 

También puede aparecer desde la infancia. Estudios del Hospital Infantil de México Federico Gómez (2015) mostraron que el 27.5% de las personas con depresión presentó su primer episodio antes de los 18 años, lo que aumentó su probabilidad de recaída y suicidio, y una mayor comorbilidad con otras enfermedades mentales como fobias, trastornos disociales y abuso de sustancias (Revista Salud Pública, 2004).

 

Otro dato importante que han arrojado estudios del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRF), es que el 86% de las dependencias a drogas cursan con enfermedades mentales, y existe tres veces más depresión en personas con diabetes, y tres veces más ansiedad en mujeres de baja escolaridad y obesidad.

 

Asimismo, el INPRF indica que, en la población masculina, los síntomas suelen presentarse a través del enojo o el consumo de sustancias, principalmente alcohol, pues, de acuerdo con los roles de género, es poco aceptable que los hombres muestren vulnerabilidad o tristeza.

 

Discapacidad y muerte

 

De no ser tratada, esta enfermedad puede desembocar en una discapacidad psicosocial, asociada con pérdida de trabajo, abondono de estudios, pérdida de calidad de vida, de productividad y dificultad para relacionarse socialmente. Resultados de la ENEP 2007, mostraron que, en 2006, el promedio de días perdidos de trabajo por depresión fue de 25.51, mientras que los perdidos por enfermedades crónicas fueron 6.89.

 

En 2016, la revista The Lancet estimó que la depresión y la ansiedad no tratadas serían responsables de más de 12 mil millones de días de productividad perdidos al año, en 36 países, lo cual equivale a una pérdida económica de más de 925 mil millones de dólares.

 

Otra consecuencia grave es el riesgo de muerte prematura que presentan estos pacientes (entre 40% y 60% mayor al de la población general [OMS]). Esto se debe a su relación con otras enfermedades y a su estrecho vínculo con el suicidio (800,000 personas fallecen por esta causa al año [OMS]).

 

Tratamiento integral

 

El tratamiento farmacológico (cuando es necesario), la psicoeducación de la familia y el paciente, la psicoterapia grupal e individual, un estilo de vida saludable, métodos de relajación y meditación, y el apoyo familiar y social garantizan los mejores resultados.

 

Sin embargo, en México, la búsqueda de tratamiento tarda alrededor de 14 años, debido al fuerte estigma que existe hacia las enfermedades mentales (segundo país a nivel mundial, de acuerdo con el Diario Científico Acta Psychiatrica Scandinavica, en 2008).

 

El INPRF muestra que, en los países en desarrollo, entre el 76.3% y el 85.4% de los usuarios no recibe tratamiento adecuado; mientras que en los países desarrollados oscila entre 35% y 50.3%.

 

Otras causas que obstaculizan el tratamiento son la falta de recursos económicos, de personal actualizado y de servicios de salud mental en primer nivel de atención.

 

Signos de alarma

 

Si reconoces cinco de estos síntomas en ti o en alguien más, es posible que presenten un cuadro depresivo. De ser así, es importante acudir a un profesional:

 

  • Tristeza persistente
  • Sensación de vacío
  • Ansiedad
  • Pérdida de interés, fatiga, desgano o pérdida de energía
  • Pérdida de placer en cosas que antes se disfrutaba hacer
  • Disminución del deseo sexual
  • Baja autoestima
  • Sentimientos de culpa
  • Sentimientos de inutilidad
  • Sentimientos de desesperanza o pesimismo
  • Desbalance en los ciclos de sueño y/o alimentación
  • Irritabilidad
  • Aumento en consumo de sustancias
  • Pensamientos de muerte e ideación suicida

 

 

Desde el pasado 10 de octubre, la OMS puso en marcha una campaña con el eslogan “Hablemos de depresión”, con el objetivo de informar al público sobre esta condición, fomentando un diagnóstico oportuno, su tratamiento y la empatía por parte de la sociedad.

 

En VPSM CDMX ofrecemos orientación y cursos de psicoeducación para pacientes psiquiátricos y sus familiares. Para mayores informes, pueden contactarnos en los teléfonos (55) 1997 5040 y 41, correo: vozpsm@hotmail.com, twitter: @vozprosalud, y facebook: Voz Pro Salud Mental DF.

 

 

Acerca de Voz Pro Salud Mental Ciudad de México

Voz Pro Salud Mental Ciudad de México es una asociación no gubernamental conformada por familiares, usuarios y profesionistas abocados a mejorar la calidad de vida de las personas que tienen una enfermedad mental, y la de sus familiares. Promovemos la educación y comprensión social hacia ellos y buscamos que se respeten sus derechos humanos y ciudadanos, de tal manera que reciban una atención digna, humanitaria, equitativa y eficaz; expresada en la plena inclusión social.